martes, 24 de noviembre de 2015

El retorno de las máscaras



Ser predecible vuelve al sujeto cautivo de su propio poder. Poder que de inmediato delega y garantiza acciones sobre otros sujetos. Pero el sujeto impredecible se vuelve portador de una potencia, de una disponibilidad que cuestiona los rastros de toda parcialidad. No ser blanco fácil. Ser móviles. Seguir siendo creativos en nuestros trabajos, en espacios comunitarios.
Deseo descansar algún día en remansos grandes, enormes, que se muevan con desarmónica coordinación, que alimenten la duda, la indeterminación, la multiplicidad, la materia central de toda resistencia. Esa, que siempre insiste en construir un relato de la realidad lo mas autónomo posible. Autonomía que debe encontrar a otros en el camino.

Hoy, hay tanto hartazgo dando vueltas, contagiando, viralizando.
No me quieras transferir ese infeliz sentimiento que te movió hasta aquí. Solo te pido, que si nos estafan no seas idiota, porque ella reina en los feriados.
Hartazgo que cínicamente ha saturado nuestras retinas porque es largamente más importante la corrupción, el dólar, Punta del Este y la cadena. Siempre prolíficamente ubicados en nuestra doble moral. ¡Hay me estoy perdiendo la novela!
  
En fin, el antídoto está ahí, una ampolla de Alegría. ¿vacía?
Sus Banderas: los Globos.
Tal vez, sirva como metáfora de una etérea desilusión “anunciada”.  

Ojalá, esta alegría no sea tan efímera como un lindo culo; una borrachera, y el descontrol, y la música fuerte, y algunos que no se la bancan y vomitan, y otros que mean en cualquier pared, y otros que siguen sirviéndonos, correctos, con buenos modales. Total, después siempre hay alguien que pone el pellejo para limpiar, para trabajar y ganarse el puchero, para juntar los platos rotos.

Ojalá, esta borrachera no sea tan efímera.
Y sino ¿que? La resaca, terreno conocido.
Pero cuando la bola espejada deje de rodar ¿que?
Y los papelitos dejen de caer ¿que?
Y las carnes enharinadas cuelguen como charques ¿Que?
Y los globos se desinflen ¿Qué?!!!
Cuando el ESPECTÁCULO no admita mas entradas ¿Qué?!!!
El retorno.

En fin, cansado de escudriñar palabras de pseudo especialistas en todo, activistas de la opinión, copiones de talentos siempre de moda, sloganes y muletillones. Tan chatos, tan banales, tan pocos ocurrentes. Comodines que se agolpan sedientos por una nueva partida. Todos conquistadores solapados.
Me siento herido, sangrando en mi más humilde inteligencia. Casi no me puedo sentir profano, porque ya no hay lugar para ello.  

Ojalá, este “pedo” no sea tan efímero.
Unos dicen que los pueblos no se equivocan, ¡¡¡Que estupidez!!! Puro consuelo de tonto. Se equivocan porque es el único que tiene derecho a hacerlo. Esa es la garantía que, de tanto en tanto, la democracia como versión siempre frágil de lo absurdo, encarna.  

Posibles posiciones de trinchera:
Todo crimen se ha cometido en virtud de la Verdad.
La muerte: un precio demasiado alto para todos pero para nadie. 
La vida: Ese fundamentalismo voraz y perturbador que busca conocer siempre los límites de su existir.  

Ojalá,
este “pedo”,
no sea tan efímero.